Historia del Señor de los Milagros
Portuquês    Brasil   Español    Peru
Turrón de Doña Pepa

     Octubre!... mes morado... mes de oración y recogimiento... mes de turrón... y si es de Doña Pepa, mejor..." dicen los limeños ante el advenimiento de la fiesta del Señor de los Milagros. Considerado como uno de los símbolos más representativos de esos días, este exquisito manjar tiene una limeñísima tradición ancestral. 
     Pero ¿quién tuvo la magistral idea de inventar este popular dulce? Fue una mujer que vivía en un fundo algodonero, en el Valle de Cañete; su nombre era Josefa Marmanillo, pero a quien la mayoría conocía con el apelativo de Doña Pepa. Ella sufría de una parálisis que la había condenado a no mover ni juntar los brazos y manos por lo que de condición de esclava pasó a ser liberta. 
     A pesar de todo el sufrimiento que padecía, tenía dentro de ella una extraña fuerza interior que le abrigaba a tener esperanza en curarse algún día de sus males. Por allí se enteró sobre los milagros que hacía la imagen del Cristo de Pachacamilla y sin pensarlo dos veces se embarcó a Lima con el fin de acompañar a la procesión que año tras año convocaba cada vez mayor número de feligreses.
     Tanta era su fe, que el milagro ocurrió en el instante en que ella se encontraba arrodillada orando e implorando ayuda al Señor; de pronto sintió un leve dolor en el pecho, al mismo tiempo que sus manos comenzaron a moverse hasta que al fin pudo juntarlas. Josefa cayó al pavimento llena de alegría y gratitud por el milagro conferido. 
     A partir de ese instante una poderosa obsesión invadió su ser tratando de buscar alguna forma de demostrar su agradecimiento al Señor por tal maravillosa obra. El tiempo transcurría sin encontrar cómo canalizar su devoción, hasta que un día sus sueños le revelaron la receta del dulce que más adelante se constituiría en el más tradicional del mes de octubre. 
Los ingredientes que, según cuentan, empleó en la elaboración del turrón fueron: almíbar de jugo de frutas, yemas de huevo, manteca, harina y anís, llevando encima de todo vistosos y coloridos dulces de hechura casera.
     Al día siguiente, durante un nuevo recorrido procesional, se le vio acompañando la imagen sagrada en posición erguida llevando encima de su cabeza una tabla que contenía el sabroso manjar y entonces fue a partir de ese momento que se le conoce a tan popular dulce como el Turrón de Doña Pepa.

 
 
Señor de los Milagras © 2001 - 2010
Todos os direitos reservados
Site desenvolvido por  Sidney Guimarães Cury
<body>.</body>